Geografía del Norte Argentino


Valles, quebradas, llanuras, selvas y numerosos cordones montañosos dibujan un Norte Argentino lleno de contrastes geográficos enriquecido por sus recursos naturales y áreas protegidas.

El Norte Argentino puede ser dividido en tres sectores: la Llanura Oriental, la Puna Occidental y las Sierras que unen ambos sectores. 

 

La Llanura Oriental se desarrolla principalmente en las Provincias de Santiago del Estero y al Este de Salta y Tucumán. Es una planicie de escasa pendiente donde las alturas disminuyen en general de Norte a Sur y de Oeste a Este. La planicie es surcada por grandes ríos de origen generalmente alóctono (Ríos Salado y Dulce en la provincia de Santiago del Estero y Bermejo en Salta). Las zonas planas nunca superan los 500 msnm.

 

Sin embargo, dentro de esta matriz homogénea se destacan dos tipos de formaciones: las sierras y los bajíos. Entre las primeras se encuentran las serranías onduladas y de baja altura como las Sierras de Guasayán y Ambargasta en Santiago del Estero y la Sierra Colorada en Salta. Los bajíos son zonas con escorrentía insuficiente que pueden ser inundadas temporal o permanentemente.

 

En ocasiones, durante las inundaciones, el agua percola hasta horizontes profundos del suelo en donde se encuentran capas con sales. Éstas se disuelven y suben hasta la superficie formando salinas. Estos bajíos inundables constituyen zonas de nidificación y cría de aves.

 

Además, al ser zonas no aptas para la actividad agropecuaria constituyen reservas naturales que conservan especies autóctonas y, en ocasiones, endémicas.

 

La Puna Occidental constituye una llanura de altura –siempre arriba de los 3500 msnm- que se desarrolla en las Provincias de SaltaJujuy y Catamarca en el territorio Argentino. En esta región, al igual que en la Chaqueña, la pendiente es escasa y no tiene orientación general. Al igual que en el caso anterior, la planicie se encuentra interrumpida por montañas que se yerguen sobre la planicie y por bajíos temporal o permanentemente inundados.

 

Las montañas de la Puna se encuentran entre las más altas del continente y muchas de ellas son volcanes extintos o en actividad. En ocasiones, asociados a estos volcanes, se encuentran aguas termales. Las lagunas temporales o permanentes de la puna constituyen zonas de acumulación de sales y durante los períodos en que no están cubiertas de agua forman salinas extensas totalmente desprovistas de vegetación visible. Estas lagunas, también constituyen zonas de nidificación y estacionamiento de aves migratorias. Probablemente, los flamencos, o parinas sean los más representativos de estas lagunas. En la Puna no se forman grandes ríos porque, a diferencia de la llanura oriental, no constituyen la zona de desagüe natural de regiones más húmedas.

 

Las Sierras Centrales del Norte Argentino constituyen una zona particularmente rica y diversa. Esta particularidad se debe a diversos motivos. Es zona de confluencia y transición de los dos sistemas anteriores. Además, este sistema de sierras constituye la principal barrera orográfica a los vientos húmedos provenientes del atlántico, por lo que se producen lluvias orográficas durante la estación cálida, y la vegetación que se desarrolla es de tipo selvático.

 

Finalmente, por ser una zona orográficamente compleja, se forman numerosos ambientes diversos que albergan gran diversidad bio cultural. Este sistema montañoso que se desarrolla de Norte a Sur por las provincias de JujuySaltaTucumán y Catamarca tiene orientación Noroeste-Sudeste. Por constituir la principal zona de captación de lluvias está surcada por numerosos cursos de agua que nacen en la misma región y que en ocasiones pueden tener regímenes torrenciales.

 

En esta zona se desarrollan los principales centros urbanos de la región en respuesta a la disponibilidad de recursos hídricos que a su vez facilitan el desarrollo agropecuario.

 

Vegetación del Norte

Para un sucinto análisis de la vegetación del Norte Argentino conviene dividirlo al igual que la geografía en tres sectores bastante diferenciados.

 

En el sector oriental de la región se encuentra “el Chaco”. Este sistema está dominado por bosques secos estacionalmente. Los bosques son dominados por especies de mediano y gran porte de crecimiento lento como algarrobos y quebrachos blancos y colorados. La vegetación es en general espinosa, por lo que en ocasiones transitar por el medio de los bosques se torna dificultoso.

 

Muchas de las maderas de los árboles que dominan el chaco son duras y pesadas por tratarse de árboles de crecimiento lento. Por ello, las poblaciones de estas especies, muy apreciadas, han sido históricamente diezmadas para su uso tanto en carpintería como en curtiembres. El quebracho colorado, una especie majestuosa por su porte es un claro ejemplo de este proceso. Actualmente, la fuente de amenazas de estos bosques la constituye el avance agrícola. 

 

Los cauces de los ríos de la región Chaqueña constituyen verdaderos vergeles en los que la diversidad de especies vegetales aumenta. En ocasiones, las especies de la vera de los ríos son perennifolias y alcanzan mayor altura que fuera del área riparia. En las zonas inundables, no pueden crecer todas las especies arbóreas porque la calidad del suelo o su salinidad no lo permiten por lo que constituyen áreas más despejadas en las que la composición de especies difiere marcadamente.

 

La Puna se caracteriza por la presencia de pastizales de “iros”, un pasto de color amarillo con puntas punzantes. Estos pastizales se desarrollan en zonas con pendientes suaves.

 

En las regiones donde la disponibilidad de agua es mayor se desarrollan arbustales de baja altura. En la época cálida, cuando las precipitaciones se hacen más comunes, numerosas especies puneñas reverdecen y florecen generando un espectáculo visual incomparable.

 

Las vegas o ciénagas son zonas en la que la disponibilidad de agua es permanente. En ellas la vegetación, dominada por juncos petisos, presenta el aspecto de césped en cojines ya que la materia vegetal se acumula sin descomponerse debido a la escasez de oxígeno y a las bajas temperaturas. Estos céspedes están verdes a lo largo del año y son los generadores de vida ya que todos los animales recurren a ellos para tomar agua y alimentarse.

 

En zonas donde el agua está semisuperficialmente domina la tola, arbusto resinoso que constituye el principal combustible de los pobladores locales.

 

No podemos dejar de mencionar dos especies sumamente atractivas que se encuentran en la Puna del Norte de Argentina: la yareta y la queñua. La yareta se desarrolla en forma de cojín verde intenso a lo largo del año. Este cojín puede cubrir algunos metros cuadrados después de algunos cientos de años de vida. A medida que envejece, la yareta forma abultamientos redondeados que la tornan aún más atractivo. En ocasiones la yareta es utilizada por los pobladores locales como combustible aunque por ser muy resinosa genera abundante humo.

 

La queñua es un arbolito sumamente atractivo que se desarrolla en zonas rocosas con suficiente disponibilidad hídrica. Su corteza, de formas tortuosas y esculturales se encuentra recubierta por capas finas de color rojo intenso. Estas capas se desprenden como la cáscara de una cebolla.

 

En las Sierras Centrales del Norte Argentino se desarrollan las Yungas. Éstas constituyen una formación que se prolonga desde el sur de Bolivia hasta la Provincia de Catamarca. Entre las Yungas y el Chaco se desarrollaba el bosque de transición dominado por cebil colorado, especie de gran significación mitológica entre los pueblos originarios. Sin embargo, este bosque de transición prácticamente ha desaparecido dando lugar a cultivos y urbanizaciones.

 

En el piso inferior de las yungas se desarrolla la selva pedemontana, dominada por árboles de gran porte como tipa, laurel y horco molle cubiertos por numerosas epífitas, principalmente bromelias, helechos, cactus y algunas orquídeas. El sotobosque, dominado por arbustos es sombrío y atrayente. Con la altura, el aumento de las lluvias y la disminución de las temperaturas, este bosque da lugar a uno de menor altura dominado por árboles de la familia de las mirtáceas cuyas cortezas suelen ser atractivas y sus hojas sumamente fragantes. En ocasiones, estos bosques adquieren un aspecto fantasmagórico por estar cubiertos por epífitas que se suspenden formando cortinas.

 

El último piso arbóreo de las yungas es el dominado por el aliso del cerro en alternancia con pastizales abiertos, intensamente utilizados por pobladores locales para la cría de ganado.

Califica y comenta sobre Geografía del Norte Argentino



¡Calificar!

star star star star star
No se puede mostrar la imagen del código de verificación

Info relacionada

Más en Norte Argentino