Cariló

Cariló es una reserva natural de bosques, dunas y playa ubicada al sur del partido de Pinamar. Es uno de los centros turísticos veraniegos más reconocidos de la Costa, que maravilla a sus visitantes por su vegetación, playa y tranquilidad.


Cariló es uno de los puntos de atracción turística más importante de la costa argentina. En sus amplias playas solamente se permitieron instalar tres balnearios y un parador, conservando de esta manera el aspecto virgen de dunas, playa y mar.

 

La historia de la localidad, tiene origen en un plan en los años 1920, que pregonaba Héctor Manuel Guerrero, con 28 años de edad, el que comienza la fijación y forestación de médanos vivos en la Estancia “Dos Montes”, que tenía el Potrero “Médanos”, de 1700 ha. La familia Guerrero había heredado de su padre Carlos un campo sin mejoras y en pocos años ya tenía casco, un parque diseñado por Carlos Thays y más de 200 ha. de frutales. Así se originó la “Cabaña Charles”.


En 1935, la plantación llega al mar, el cambio de hábitat había comenzado a modificar el ecosistema local y las aves lugareñas comenzaron a anidar en lo que Guerrero bautizó como “Cariló” que significa “Médano Verde” en lengua Mapuche. En 1948 se inaugura su casa principal conocida como “Casa Grande” sobre la duna, con el mar y el bosque de fondo; pero en 1970 se cierran los viveros y los hijos del fundador designan las calles perpendiculares al mar con nombres de plantas y a las paralelas al mar, con nombres de aves regionales.


El entorno de Cariló ofrece múltiples opciones para sus visitantes. La pureza del aire y la tranquilidad, lo convierte en un espacio saludable para el descanso, la recreación y el deporte. Se pueden realizar paseos, cabalgatas a través del bosque, recorridos en cuatriciclos, caminatas, avistaje de aves y excursiones a campo traviesa.


Sus playas son amplias y permiten practicar actividades como surf, a cargo de profesores para los más chicos. Sus restaurantes permanecen abiertos día y noche durante todo el verano y los fines de semana el resto del año.

 

Gracias a su belleza natural, su cercanía con la Ciudad de Buenos Aires y la calidad de sus servicios, Cariló permite aprovechar el resto del año para el turismo corporativo. Ofrece excelentes salones para realizar congresos y convenciones en un entorno único frente al mar.


En cuanto a las actividades que se pueden realizar, las principales son al aire libre. Por ejemplo, el Bosque Aéreo, ubicado en el centro comercial, promueve el entretenimiento de toda la familia. Los recorridos constan de una serie de circuitos instalados a diferentes alturas, con puentes, pasarelas, tirolesas y escaladores, donde los más chicos pueden crear sus propias aventuras rodeados de la naturaleza. También se puede visitar la Plaza Guerrero, donde los juegos están hechos exclusivamente de madera.


En Cariló se le da suma importancia a lo cultural. El turista puede disfrutar de conciertos musicales al aire libre, muestras de arte y obras de teatro infantil. Otra cita imperdible es el centro comercial, que combina rusticidad y sofisticación. Cuenta con más de 20 galerías, en las que se encuentran las principales marcas de indumentaria y la mejor gastronomía.


Uno de los deportes que más se practica es el Golf, destacándose sus canchas con greens francos de muy buen rodamiento y velocidad y un “rough leñoso” compuesto por el bosque de pinos que le da un carácter sumamente especial a todo el complejo. También se practica tenis, surf, kitesurf y atletismo.


Cariló está dedicado a todas aquellas personas que buscan estar en contacto con la naturaleza y poder desconectarse de la rutina de la ciudad. La armonía de este lugar hace que su estadía en él sea única.





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